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sábado, 1 de noviembre de 2014

Empresas e instituciones burgalesas y su relación con el estado sionista de Israel.

Por Tom Ferrer

            Según informaba recientemente el Diario de Burgos, en el  mes de Noviembre el embajador de Israel visitará nuestra ciudad. Lo hará acompañado por el agregado comercial, y será en busca de la apertura de relaciones económicas con la cámara de comercio local. Es decir, que se reunirán con los empresarios burgaleses, y Méndez Pozo, en calidad de presidente de dicha cámara, hará las veces de anfitrión. Seguramente no faltarán a dicha cita los representantes de otros poderes fácticos de nuestra ciudad.
            No es posible saber qué tipo de negocios iniciarán los empresarios burgaleses con Israel. Quizá a los constructores se les ocurra construir más carreteras exclusivas para los asentamientos ilegales que Israel levanta y amplía cada año; agilizar el derribo de viviendas palestinas en Jerusalén u otras ciudades en disputa; o tal vez ampliar el muro de Cisjordania, que divide y aísla a la población entregando su territorio a la entidad sionista; o bien construir más cabinas para los checkpoints por los que deben pasar cada día miles de palestinos y palestinas. En cualquier caso, aunque tuvieran otros negocios más inocuos en mente, colaborarán con el proyecto sionista financiándolo, y lavarán su imagen presentándolo socialmente como aceptable y legítimo.



            Personajes corruptos como Méndez Pozo nunca han tenido escrúpulos a la hora de ganar dinero; eso parece que no sorprende a ningún vecino ni vecina de Burgos. Lo que quizá no sepamos, o bien no hayamos valorado suficientemente, es que en nuestra ciudad y provincia han existido otras colaboraciones con Israel y su racismo colonial.
            Hace ya varios años se denunció la inversión estable  y creciente que Caja Burgos tenía en la industria armamentística, teniendo a Israel como principal cliente. La finiquitada caja se implicó activamente en el negocio de armas con empresas que viven de la ocupación de Palestina y la exportación de tecnologías militares y represivas. A través de su participación en una sociedad inversora (Oesía Networks), financió el desarrollo de armamento por parte de la empresa Tecnobit, cuyo principal cliente es la empresa israelí de seguridad militar Rafael Advanced Defense Systems. Cuando Caja Burgos se fusionó en Banca Cívica, esta participación aumentó, ya que Caja Navarra también poseía acciones en Oesía Networks. Después Banca Cívica pasó a formar parte de Caixabank. Pues bien, ésta última entidad financia a 14 entidades militares diferentes, la mayoría de ellas con relaciones estables con Israel.
            Por otro lado, el Ayuntamiento de Burgos ha contratado en diversas ocasiones a grupos "culturales" israelíes para espectáculos diversos. No existe constancia de que en alguna ocasión el Ayuntamiento haya tratado de fomentar vínculos con artistas que representen a Palestina, pero sin embargo algunos artistas israelíes han sido contratados por el ayuntamiento en varias ocasiones. Tal es el caso de "Mayumaná", que vende una supuesta progresía y modernidad cuando su propio teatro se encuentra en una localidad (Jaffa) en la que el 95% de los palestinos fueron expulsados por grupos terroristas israelíes en la ofensiva de 1948. Es decir, ensayan y tienen su sede en un territorio que fue robado por la fuerza.
            También la universidad de Burgos ha colaborado con Israel en diferentes contextos académicos. A muchas personas puede parecerles algo habitual, que no debería llamar la atención, pero el llamamiento internacional al boikot a Israel recoge la NO colaboración con universidades israelíes mientras éstas sigan formando parte del sistema segregador y colonial, y continúen formando parte de un estado que ocupa Palestina. Varias universidades israelíes están situadas en asentamientos establecidos con posterioridad a 1948, siendo por tanto terrenos robados al pueblo palestino. Además, dentro de la universidad sionista es común la segregación por etnia y religión, y resulta muy complicado establecer tesis académicas u opiniones argumentadas contrarias al sionismo. Pues bien, uno de los investigadores israelíes que ha colaborado con Juan Luis Arsuaga en los yacimientos de Atapuerca, Israel Hershkovitz de la universidad de Tel Aviv, ha llegado a decir que el origen del homo sapiens moderno se encuentra precisamente dentro del territorio israelí. ¡Qué casualidad! Justamente dentro del territorio ocupado, a un kilómetro escaso del muro de Cisjordania. Esto ha supuesto en Israel un apoyo académico implícito y explícito al trazado del muro, con el fin de estudiar ese yacimiento arqueológico y no dejarlo en manos palestinas.
            Como última muestra del acercamiento del estado israelí a nuestra provincia cabe destacar el establecimiento de relaciones muy cercanas entre representantes de dicho estado y el municipio Castrillo Mota de Judíos (antes Matajudíos). El actual alcalde propuso el cambio del nombre ya que resultaba ofensivo para con el pueblo judío (algo absolutamente indiscutible, por supuesto), y poco después se iniciaron una serie de contactos que culminaron el pasado 18 de Octubre en las fiestas del pueblo con la lectura del pregón oficial por parte del embajador israelí. Parece ser que el estado israelí financiará ampliamente al municipio para que éste pueda restaurar la antigua judería y cementerio. Sin duda, esta ayuda está motivada tanto por la utilidad para Israel de potenciar su cultura en el exterior como para agradecer al pueblo el hecho de que la entidad sionista pueda lavarse la cara en público de forma amable y amistosa tras haber perpetrado un auténtico genocidio en Gaza hace unos escasos meses. El cambio de nombre era acertado, por supuesto, pero tras invitar al embajador de Israel a pregonar las fiestas patronales pareciera que el pueblo ha pasado a llamarse "Castrillo Matapalestinos".
           

            Ante el aumento de relaciones del estado israelí con nuestra provincia, a varios niveles (académico, cultural, político y económico), el pueblo llano de Burgos debe actuar. En nuestra ciudad, muchas personas y organizaciones han mostrado de forma habitual una importante solidaridad con el pueblo palestino, ya sea invirtiendo su tiempo y recursos en cooperación internacional directa, denunciando las atrocidades que el estado israelí comete, exigiendo el boikot y la ruptura de relaciones con los representantes del sionismo o bien clamando por los derechos nacionales y políticos que no se reconocen a Palestina. Por ello es ineludible responder contundentemente a la visita del embajador israelí si finalmente se produce, más aún teniendo en cuenta que se reunirá con los enemigos de la clase trabajadora: empresarios corruptos, especuladores y explotadores, de rancio abolengo, encabezados por el cacique Antonio Miguel Méndez Pozo. Sería una buena ocasión además para dar continuidad a las escasas iniciativas de boikot a Israel que se han desarrollado en nuestra ciudad. Si para el hundimiento del apartheid de Sudáfrica el aislamiento político fue clave, el futuro de los palestinos y palestinas depende en cierta medida de la solidaridad internacional y el rechazo explícito y contundente al estado israelí mientras perdure la ocupación. Mientras el pueblo palestino y sus organizaciones luchan contra el régimen sionista, está en nuestra mano impedir que el embajador de un régimen genocida se dé un baño de multitudes o que su visita pase desapercibida. Mostremos nuestra rabia por la sangre palestina que Israel seguirá derramando todo el tiempo que le dejemos.

martes, 29 de julio de 2014

¿Castrillo Mota de Judíos asociado al estado criminal de Israel?

 
Por Lucas Mallada

Burgos is different...., el mismo domingo que celebrábamos las Elecciones al Parlamento Europeo, al mismo tiempo que algunos, (sobre todo desde La Caverna...) bramaban contra las consultas ciudadanas que se intentaron organizar en algunos municipios catalanes acerca del derecho a decidir sobre el futuro de un colectivo, en una pequeña aldea de Burgos, de al menos 60 vecinos empadronados, pero con ayuntamiento propio, se celebraba una consulta singular. Se proponía a sus habitantes el cambio de denominación del lugar, esta consulta como no socava de forma alguna los intereses establecidos por la “casta”, fue bendecida por todos los medios de comunicación al servicio de las élites oligárquicas.  Y refrendada por las instituciones. Quizá también tuvo que ver lo curioso de la iniciativa.

Los paisanos, ya saben que se trata de Castrillo Matajudíos *, que por decisión de sus habitantes (derecho a decidir...) pasará a llamarse próximamente Castrillo Mota de Judíos. Más allá de los criterios etimológicos e históricos que tienen su peso, nada que objetar sobre el como quieren que se llame su terruño los lugareños, que para eso aguantan los adobes y ladrillos de su escaso caserío, patria chica del compositor barroco Antonio de Cabezón.

Parece ser que por otra parte el alcalde del lugar, Lorenzo Rodríguez, tiene planes, y entre ellos están la dinamización del pueblo aprovechando la resonancia internacional que ha tenido el evento. Un tipo con ingenio y que parece saber encaramarse a las olas, que generan las oportunidades.

Pero, siempre se puede añadir algún pero, y en este caso, creo que es de peso. A nadie nos gusta sobrellevar en la chepa el recuerdo y el olor de la muerte, esa quizá fue una de las razones de fondo que empujaron el cambio de nombre, de la misma manera, Lorenzo Rodríguez y los habitantes de Castrillo Mota de Judíos tendrán que tener cuidado en asociarse con un estado, como es el estado de Israel, que asesina impunemente a cientos de civiles (ahora mismo lo está haciendo en Gaza), que ocupa territorios que no le pertenecen y que pisotea el derecho internacional desde el mismo momento de su creación, como si fuera su pecado original.

Existen numerosas asociaciones civiles, alejadas, e incluso contrarias, a la política oficial del Estado de Israel con las que merecería realizar acuerdos en los que cimentar un interesante proyecto sociocultural, más interesante que entrevistarse con Alon Bar, representante del estado de Israel en España, y por tanto valedor de su política criminal.

Si no, al final el apellido Matajudíos se transformará de nuevo en agrio olor a carne quemada..., si se quiere huir del lastre de la historia, hay que ir más allá del cambio de nombre...

*Castrillo Matajudíos es una localidad y un municipio situados en la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León (España)